miércoles, 16 de mayo de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
Protestas
Lo miremos por donde lo miremos, nos gusta quejarnos. Lo sabemos. Por eso cuando nos lo dicen lo asumimos. Pero claro. Claro. A mí me gusta quejarme, pero también habrá que reconocer que no veas la que nos está dando el capitalismo bestial últimamente. Poniendo sus gobiernos y dictando órdenes a diestro y siniestro. Si esto parece Rusia, lo digo por lo del capitalismo feroz. Aunque quizás tendríamos que decir China, también capitalismo feroz.
En fin, que mañana me voy a protestar. A decir que no me gustan las cosas que están pasando. A pedir que rectifiquen los que nos gobiernan. A apoyar un poquito la revolución con mi presencia indignada y con mi queja.
Yo siempre que digo que cuento cuentos para hacer la revolución. También cuando me preguntan digo que soy profesor para hacer la revolución. Porque pienso que hacer la revolución, hacer que las cosas cambien es más cosa de una actitud vital que de un día de protesta o de unos cuantos gritos en una manifestación. Pero a veces la manifestación es necesaria.
Por cierto, a la manifestación voy con mi niño de nueve años. Porque pienso que así lo educo también en hacer la revolución, si alguien me pregunta, también tener un niño es hacer la revolución. Quizás más la mágica que la política, pero desde luego la política también.
Bueno, no es una historia corta, como las que suelo poner por aquí, pero es una historia. Y desde luego tiene que ver es con una etiqueta de las que pongo mucho: "problemas con la realidad". La realidad no está bien, y pretendo ayudar a cambiarla.
lunes, 30 de abril de 2012
Los Bestias y su idea de Belleza
No que estás aquí. Ni que nos encontramos a menudo furtivamente, lo sé. Pero puedo imaginármelo mientras no nos une la vida. Si ya sé que yo soy ese loco tímido y temblón con pocas trazas de haberse lavado en esta semana, y tú ni siquiera vives aquí. En la realidad digo, bueno, en mi realidad. Ya sé que tu vida de gran fama y conciertos por todo el mundo te mantiene ocupada, y que sólo me puedes regalar tu voz en diferido, y tu cuerpo en la pantalla plana del ordenador.
No que estás aquí. No en realidad, pero estás, estás. Estás. Yo siento tu voz muy dentro, y me conformo con tu sonrisa para las fotos.
La verdad es que no quiero que estés conmigo. En la realidad digo. Digo en mi barrio, en mi ciudad. Si nos encontrásemos me ignorarías, o si llegases a reparar en mí te repugnaría verme. No me parezco nada a tus parejas. No soy guapo, ni fuerte, ni romántico, ni hablador, ni tengo una bonita sonrisa como la tuya. Tampoco me salvan mis ojos húmedos y miopes, ni mi escaso pelo grasiento. No, no quiero que te acerques a mi realidad, prefiero traerte a mi imaginación a través de la voz, a través de las fotos. Ahí sí me dices cosas, y yo las escucho, ahí sí nos abrazamos y los dos estamos limpios. Lo que yo quiero, lo que necesito en cada momento. Sólos. Tú dentro de mí y yo. No pido más. Así es como nos quiero y así es como nos tengo.
No que estás aquí. No en realidad, pero estás, estás. Estás. Yo siento tu voz muy dentro, y me conformo con tu sonrisa para las fotos.
Imagen de la red
La verdad es que no quiero que estés conmigo. En la realidad digo. Digo en mi barrio, en mi ciudad. Si nos encontrásemos me ignorarías, o si llegases a reparar en mí te repugnaría verme. No me parezco nada a tus parejas. No soy guapo, ni fuerte, ni romántico, ni hablador, ni tengo una bonita sonrisa como la tuya. Tampoco me salvan mis ojos húmedos y miopes, ni mi escaso pelo grasiento. No, no quiero que te acerques a mi realidad, prefiero traerte a mi imaginación a través de la voz, a través de las fotos. Ahí sí me dices cosas, y yo las escucho, ahí sí nos abrazamos y los dos estamos limpios. Lo que yo quiero, lo que necesito en cada momento. Sólos. Tú dentro de mí y yo. No pido más. Así es como nos quiero y así es como nos tengo.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
HACIA EL OCASO

Ayer al salir del super y ver por encima del pueblo la puesta de sol, me di cuenta de que sigo dando tumbos. A veces es agradable, a veces es solitario, y a veces es muy desagradable. Esa idea del nómada, del ambulante, que siempre está presto a levantar su tienda y pasar la siguiente temporada algo más allá. Esa escena de película en la que se ve cómo uno de los protagonistas abandona el pueblo de paso de su última aventura y se marcha para no volver. Ese dirigirse hacia el ocaso. ¡Qué bonito! Así escritro en palabras o puesto en imágenes o imaginaciones. Pero cuando es real ya no es tan divertido, ni tan romántico, ni llena tanto, ni nada de eso. Es, fundamentalmente real. Algo que es así. Pues sí, quizás sea divertido durante nueve meses, o un infierno los tres meses siguientes, o aquel pueblo me recuerda la función más tierna de mi vida, o el curso en que los alumnos me regalaron una placa, o..., recuerdos que se acumulan en rincones de espacios reales. Y tal vez, andando el tiempo cuando la maleta se esté cerrando otra otra vez, y los muebles vayan por delante, o se abandonen muebles que ya usaron otros y que otros diferentes de mi usaran de nuevo, tal vez, digo, piense que fue tan bello como sólo las cosas bellas pueden ser.
Pero claro, no sé si después de haber estado mil años viviendo en el mismo sitio, sin salir sino para dar una vuelta, estaría diciendo que fue tan bello como sólo las cosas bellas pueden ser.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Dilo tu que yo no quiero
Sal a la puerta y diles que se vayan
diles que mi voto es infantil
y que no puedo seguir queriéndolos.
Diles que no quiero verlos,
ni reunirme con ellos,
ni escuchar sus consejos y buenos rollos.
Diles que antes de nada
me tienen que querer, a mi
que no tengo voto, ni sonrisa.
Diles que se ofrezcan y que aprendan
a mirar desde dentro.
O mejor,no abras, no salgas, no les digas,
haz como si no viviéramos aquí,
como si no hubieramos salido,
como si no nos enterasemos.
Eso, haz
como si no nos enterasemos de nada.
martes, 5 de julio de 2011
Otros días
Recuerdo pasados baratos
pasados por acohol
y violencia,
por risas y vómitos.
Recuerdo el olor a gasolina
y mis manos en tus pechos
pero no recuerdo el sabor
ni el olor de tu lengua.
Sólo los ojos quieren
seguir siendo jóvenes
y los recuerdos
se llenan de imaginación
y deseos inconfesables.
pasados por acohol
y violencia,
por risas y vómitos.
Recuerdo el olor a gasolina
y mis manos en tus pechos
pero no recuerdo el sabor
ni el olor de tu lengua.
Sólo los ojos quieren
seguir siendo jóvenes
y los recuerdos
se llenan de imaginación
y deseos inconfesables.
sábado, 2 de julio de 2011
Demasida realidad
Muñecas de viento sobre mi cabeza
lloverán razones y yo
durmiendo en los pezones de la imaginación
estoy desarmado de claridad,
no tengo
escudos argumentales.
Puedes desollar mi piel de gallina
y comer mi corazón esperanzado:
son un buen bocado
para la lógica con que me miras.
lloverán razones y yo
durmiendo en los pezones de la imaginación
estoy desarmado de claridad,
no tengo
escudos argumentales.
Puedes desollar mi piel de gallina
y comer mi corazón esperanzado:
son un buen bocado
para la lógica con que me miras.
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